
Guía de cuidados
Cómo limpiar una alfombra de lana
Un aspirado suave cada semana, un giro dos veces al año y actuar rápido cuando algo se derrama. La lana anudada a mano pide muy poco.

Lista desde el primer día
Antes de salir, su alfombra se lava y se seca al sol y al aire de la montaña. El día que llega, está lista para usarse.
Viaja enrollada, nunca doblada: desenróllela, extiéndala en el suelo y las marcas del rollo desaparecen en 2 o 3 días. La lana recupera su forma al pisarla y retiene el polvo cerca de la superficie, donde la aspiradora lo alcanza.

Rutina
La rutina, sin complicaciones
- 1
Aspire con suavidad
Cada una o dos semanas, sin cepillo giratorio, en el modo para suelos duros.
- 2
Gírela dos veces al año
Así reparte la luz y el desgaste por igual.
- 3
Sacúdala
Una alfombra pequeña se cuelga unos minutos de una barandilla, al aire libre.

Manchas
¿Se ha derramado algo?
- 1
Absorba enseguida con un paño limpio de color claro: presione y levante, sin frotar nunca.
- 2
Un poco de agua fría, nada más.
- 3
Trabaje desde el borde hacia el centro.
- 4
Deje que se seque del todo antes de volver a pisarla.
Si algo se derrama
El color no se mueve
Nuestros tintes naturales están fijados: el color no destiñe ni cambia con el uso.
Si se empapa
Levante la alfombra del suelo para que el aire circule por las dos caras.
Una marca que se resiste
Algunas marcas quedan aunque se traten a tiempo; un especialista en alfombras de lana sabe atenuarlas.
Vivir con su alfombra
Mascotas
Una marca de su mascota se trata como cualquier mancha, con los pasos de arriba. Los motivos y los tonos medios disimulan el uso diario; un marfil liso lo deja ver. Un olor o un accidente grande piden una limpieza a fondo.
Alfombras de lana y mascotas: los colores y motivos que mejor aguantan →Polillas y escarabajos
Las larvas de polilla y de escarabajo de alfombra se alimentan de lana, sobre todo en rincones oscuros y tranquilos bajo los muebles. Aspire también ahí y revise el reverso y los bordes: limpiar reduce el riesgo, pero no lo elimina. Si ve calvas en el pelo, hilos sedosos, mudas o larvas, llame a un profesional de control de plagas. Ni el cedro, ni la lavanda, ni el sol acaban con ellas.
Las primeras semanas
Una alfombra de lana anudada a mano suelta algo de fibra durante sus primeras semanas, mientras se desprenden las hebras sueltas; la de pelo largo, un poco más. Un aspirado suave cada semana basta para que se asiente. No tire nunca de un lazo o de un nudo que sobresalga: córtelo a ras del pelo.
Marcas de muebles
Un mueble pesado aplasta el pelo durante un tiempo. Un cepillo suave y el uso diario lo levantan de nuevo.

Pelo y borlas
El pelo
Corto (1 cm) para zonas de paso, entradas y el comedor. Corto o medio (2 cm) para alfombras de pasillo. Largo (3 cm) para una estancia tranquila: pase la aspiradora despacio.

Los extremos
Las borlas
Nunca con la aspiradora. Quíteles el polvo con suavidad, desenrédelas con los dedos y límpielas solo donde haga falta. Miden unos 10 cm.
A largo plazo
Limpieza profesional
Cada 2 o 3 años en una casa con mucho movimiento, cada 3 o 4 en una estancia tranquila, a cargo de un especialista en alfombras de lana.
El sol
El sol directo y constante aclara cualquier fibra natural; girar la alfombra se ocupa del resto.
Guardarla
Primero, límpiela. Enróllela, no la doble nunca, y guárdela en un lugar seco y separada del suelo. Envolverla no frena a las polillas: revísela a menudo.
La base
Sobre suelo duro, una base mantiene la alfombra plana y protege el suelo. La nuestra es de fieltro, cortada a la medida y la forma de su alfombra; se añade en la página de la alfombra al hacer el pedido y viaja con ella.
Lo que conviene evitar
La limpieza al vapor
El calor y la humedad pueden encoger y endurecer la lana.
La lejía
Reseca la lana y se lleva el color.
El cepillo giratorio
Tira de los nudos: aspire sin cepillo.
La lavadora y la tintorería
La lana pide un especialista.
El plástico
Retiene la humedad. Envuélvala en algodón transpirable.
Los productos de limpieza fuertes
Dejan residuos y marcan la lana.
Para que dure
Mejora con los años
Una alfombra anudada a mano se vuelve más suave con el uso y acaba formando parte de la estancia.













